Antiguo Testamento
Libro de Georgina.
Capítulo 2: De la Evangelización en Rosario.
1- El regreso a la Ciudad Natal de la Pitonisa había sido traumático para Ella, y serias dudas comenzaban a atribular su alma.
2- Iba a continuar verdaderamente el Vidón? Sería fácilmente aceptado? Era un reto más, un combate más, una lucha sin cuartel contra el abandono ocasionado por el Ocio, contra el vacío logrado por los años de Oscuridad…
3- Confortante era para la Pitonisa, saber que no estaba sola en ésta Cruzada. Contaba con su Confidente, su fiel seguidora y compañera de Emociones. La persona gracias a quien el Vidón había sido hallado.
4- Duro fue adecuarse al regreso… Los 7 días sin dormir en los que la Pitonisa absorbió las Enseñanzas del Vidón, se aglomeraban en su sangre, regurgitaban en su alma con una fuerza desconocida hasta el momento.
5- Comenzaba a sentir un vacío similar al de un sediento en medio del desierto… Perdida se sentía la Pitonisa, perdida en la dura realidad.
6- Como llamada telepáticamente, toma contacto extrasensorial con la Confidente, y deciden empezar a repartir el mensaje celestial. Contaban con 6 días más para continuar con la Liturgia y comenzar el Proceso Evangélico que trastocaría los fundamentos mismos de la Noche Rosarina.
7- Al día siguiente, Miércoles de Athípiko, se reúnen la Pitonisa con la Confidente y un jovenzuelo con el que trabaron amistad en la Ciudad Sagrada de Camboriú; en busca de la Verdad Brahmánica. Después de la décima botella abierta, con sus sentidos trastocados y el pulso inquieto, deciden que la Verdad Brahmánica era una buena opción Vidonista para la Liturgia, pero no era LA Verdad. Ardua iba a ser la búsqueda, pero LA Verdad debía ser encontrada, para que el mundo comprenda la Alegría del Vidón. Se comprometieron la Pitonisa y la Confidente a seguir buscando la mayor cantidad de Verdades, hasta abrazarlas y fusionarse por completo en ellas.
8- El Jueves de Barra Vieja se produce el milagroso encuentro de la Pitonisa y la Confidente con 2 de las jóvenes evangelizadas en Camboriú. La misión era seguir buscando Verdades… probaron la Verdad Quilmística, la Isenbeckiana, la Guinnessiana, la Heinekeniana, y aun asi, no podían encontrar LA Verdad Absoluta.
